La oportunidad de 988 M€

Julio 2026

La Unión Europea y España han reconocido la necesidad de que la contratación pública de alimentos vaya más allá del criterio del menor coste y premie la sostenibilidad y los objetivos sociales. La cuestión actual es qué marcos normativos permiten obtener estos beneficios al tiempo que se reduce al mínimo la burocracia y se mantiene, o incluso se mejora, la competitividad económica.

Las instituciones públicas españolas sirven millones de comidas cada día y destinan 3.970 millones de euros al año a la compra de alimentos. Lo que se sirve en estos comedores influye en los resultados climáticos, en la evolución de la salud pública y en los presupuestos nacionales. El modelo de contratación pública actual (un 43 % de alimentos de origen animal frente a un 57 % de origen vegetal) perpetúa un daño medioambiental evitable y unos costes sanitarios a largo plazo. Por ello, la compra pública de alimentos es una de las herramientas más poderosas e infravaloradas de las que disponen los responsables políticos.

El informe The €11 Billion Opportunity: Unlocking the Economic Potential of Plant-Forward* Public Procurement in the EU, elaborado por Bryant Research para ProVeg International, simula el impacto de pasar a una contratación pública rica en alimentos de origen vegetal basándose en análisis económicos y modelados de los 27 países miembros, y demuestra que las normas de contratación pública de alimentos que dan prioridad a alimentos de origen vegetal ofrecen una solución a los retos mencionados.

En un escenario ambicioso, en el que el 85 % de los presupuestos de contratación pública de alimentos se destinara a alimentos de origen vegetal, lo 27 estados miembros de la UE obtendría un ahorro combinado de aproximadamente 11.610 millones de euros al año, de los cuales, 988 millones corresponderían a España.

A continuación presentamos los datos específicos referentes a España:

Green bowl icon with two leaves emerging from it and a heart shape cut out in the centre of the bowl.

de ahorro presupuestario directo: los menús ricos en alimentos vegetales resultan más económicos a nivel de ingredientes, lo que permite destinar fondos a otras prioridades, como el priorizar los productos ecológicos y locales.

Green heart shape with a white electrocardiogram line running through the centre, symbolising health or medical care.

de ahorro en costes sociales sanitarios. Unas compras públicas basadas en la dieta mediterránea rica en vegetales podrían reducir la carga de morbilidad a largo plazo y prevenir aproximadamente 24.528 casos futuros de obesidad en personas adultas.

A simple black and white line drawing of a globe, showing the outlines of Africa, Europe, and part of Asia.

en externalidades medioambientales evitadas, que abarcan el clima, la contaminación atmosférica y del agua, el uso del suelo y la captación de recursos hídricos escasos. Los cuantificamos económicamente mediante la metodología «True Cost Pricing».

Gráfico de barras que muestra el ahorro anual previsto en España al aumentar el porcentaje de compra pública de alimentos de origen vegetal, desglosado en ahorro presupuestario, medioambiental y en materia de salud social en diferentes escenarios (65 %, 75 % y 85 % vegetal).
Ahorros según los diferentes escenarios planteados (sin tomar acción, un 65 % vegetal, un 75 % vegetal y un 85 % vegetal como objetivo).

La contratación pública rica en alimentos de origen vegetal es coherente con las prioridades alimentarias estratégicas de España y puede generar una demanda estable de legumbres cultivadas en el propio territorio, lo que refuerza la seguridad alimentaria y la autonomía estratégica en materia de proteínas. También apoya y da estabilidad a pequeños y medianos agricultores, y favorece la diversificación de la actividad agrícola, en consonancia con las propuestas de la Política Agrícola Común (PAC) para el período 2028-2034. Por último, respeta la diversidad de tradiciones culinarias mediante una sencilla norma de reparto presupuestario, en lugar de imponer menús específicos.

La alimentación pública es una herramienta estratégica que pasa desapercibida a simple vista: la comida que la Administración pública sirve en colegios, hospitales, residencias e instituciones públicas influye directamente en los objetivos climáticos, los resultados en materia de salud pública, la seguridad alimentaria y las finanzas públicas.

La compra pública rica en alimentos de origen vegetal y alineada con la dieta mediterránea permite ahorrar dinero y garantiza la coherencia de las políticas: orientar los menús públicos hacia comidas con fuerte presencia en alimentos vegetales podría generar un ahorro anual de 988 millones de euros, entre ahorros directos y costes sociales evitados, incluidos 274,5 millones de euros en ahorros presupuestarios directos y 713,5 millones de euros en costes medioambientales y sanitarios evitados. Esto respalda la agenda del gobierno de España en materia de salud pública y sostenibilidad, y se alinea con el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.

El sistema actual conlleva unos costes ocultos que paga la ciudadanía: los menús públicos actuales generan 317,4 millones de euros en externalidades medioambientales al año, unos costes que, en última instancia, recaen sobre los contribuyentes a través de los daños a la salud, al clima y al medio ambiente.

Esto es viable tanto desde el punto de vista político como operativo: ya se dispone de muchas de las herramientas necesarias, pero se requieren modificaciones específicas de la legislación en materia de contratación pública y de los marcos de aplicación.

Las escuelas y residencias son la primera línea de acción: representan las mayores oportunidades para generar un impacto en el ámbito de la adquisición institucional de alimentos, ya que es allí donde se produce la mayor parte del consumo de productos de origen animal (escuelas 24,5 % y residencias 23,6 %) de las seis instituciones analizadas. Una reforma de los sistemas de comidas escolares podría prevenir aproximadamente 24.528 casos futuros de obesidad en personas adultas en España.

Este informe se ha elaborado a partir de un modelo económico original encargado por ProVeg International a Bryant Research. El estudio cuantifica los beneficios presupuestarios, sanitarios y medioambientales que supondría orientar las compras públicas de alimentos en los 27 estados miembros de la Unión Europea hacia alimentos de origen vegetal. La metodología y los resultados se detallan en los anexos técnicos, a los que se puede acceder a continuación.

*A lo largo del informe y los anexos, el término «plant-forward» se utiliza para describir el gasto en compras que se centra principalmente (aunque no necesariamente en su totalidad) en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y setas, así como en alternativas vegetales a alimentos de origen animal que sean ricas en nutrientes y compatibles con las directrices de la OMS sobre el contenido de sal, azúcar y grasas.

Ir al contenido