Un nuevo índice explica la escasa responsabilidad las multinacionales cárnicas para cumplir los acuerdos de París. La mitad ellas no documentan ni divulgan adecuadamente su impacto.
El 72% de las multinacionales más grandes del mundo proporcionaron poca información para demostrar su responsabilidad social y ambiental. Esto ocurre a pesar de que
la producción ganadera representa el 20 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), más que todo el transporte junto.
El análisis con
El índice Coller FAIRR mostró que el 60% de las compañías no manejan los niveles básicos de sostenibilidad. De todos los factores a los que se enfrenta la producción animal, el uso de antibióticos es el más preocupante. El 76% de las empresas son de
elevado riesgo por la mala gestión de los mismos. Pero además, el 72% de las empresas tienen el mismo riesgo por su emisión de GEI (gases de efecto invernadero).
A pesar de su papel crítico en nuestras vidas, es preocupante que sólo 3 compañías (de las 60 evaluadas) tengan compromiso de cero deforestación. Según el informe, se puede estar poniendo en peligro los objetivos del
acuerdo de París. En la presentación del informe se dijo: “Las conclusiones de este primer índice son motivo de preocupación”, añadiendo la intranquilidad por la falta de disponibilidad y divulgación de datos ESG (ambientales, sociales y de gobierno).
En la última década se ha demostrado repetidamente que
la producción de carne es intensiva en energía y agua. También, la resistencia a los antibióticos se ha disparado y se considera una amenaza para la salud pública mundial. De hecho, España lidera el uso de los mismos sólo después de Chipre, usando
402 mg por cada kilo de carne, cuando la media europea es de 100,62 mg.
La buena noticia es que los cereales y vegetales son la solución sostenible a este problema. Desde la dirección del Foro Económico Mundial, se afirma la necesidad de un
cambio en la forma de obtener proteínas. Se puede lograr si las empresas y los legisladores colaboran para crear una
revolución alimentaria sostenible y nutritiva.
Otras fuentes:
Artículo escrito por la bióloga y doctora en neurociencias Mayely Paola Sánchez, para ProVeg España.