1. Compra alimentos no perecederos
Lo mejor es optar por alimentos secos: legumbres y cereales. Además, son los más baratos del mercado. Entre las legumbres, se pueden adquirir lentejas, garbanzos, alubias blancas, pintas, rojas, frijoles negros, pastas de legumbres o soja texturizada fina y gruesa. Respecto a los cereales, es buena idea elegir pasta, arroz, cuscús, quinoa, maíz de palomitas, avena y muesli. El pan puede comprarse en más cantidad de la habitual y congelarse en porciones. Y, si te animas, tener harina de gluten puede servir para hacer seitán casero e igualmente conservarlo en el congelador.2. Sigue comiendo verdura
Tanto las conservas en botes de cristal o latas como las verduras congeladas son elecciones muy sanas y nutritivas. Los tubérculos y raíces son opciones que aguantan mucho tiempo. Por tanto, es muy buena idea comprar patatas, zanahorias y boniato. En cuanto a verduras frescas, las cebollas y los ajos suelen aguantar mucho tiempo también. Igualmente los tomates y la lechuga tipo iceberg o romana. Algunos ejemplos de verduras en conserva aconsejables son el tomate triturado, la menestra de verduras, pisto, alcachofas, espárragos, maíz dulce, encurtidos… Congeladas, puedes escoger entre brócoli, coliflor, guisantes, judías verdes, espinacas, setas y mezclas de verduras congeladas.3. Continúa comiendo fruta
Si quieres mantener una buena alimentación durante el confinamiento, no puedes olvidarte de seguir consumiendo fruta fresca, para así garantizar el aporte de vitamina C. De entre ellas, la manzana es la que aguanta más tiempo, seguida de la naranja. Los plátanos se pueden comprar la mayoría verdes y un par amarillos, para que duren más tiempo. Puedes también elegir fruta enlatada y congelada, vigilando bien las etiquetas, para asegurarte de que no lleven azúcar añadido, sino al natural. Por ejemplo, piña, fresas y frutos rojos.LOS 10 MEJORES SMOOTHIES Y ZUMOS
Una forma fantástica de comer fruta y verdura en una sola toma.





